Salpicando las paredes con pintura

Escrito por: | Publicado en: Color y pintura Pared salpicada

Si te animas a pintar las paredes de una manera diferente te propongo que pruebes con el splatter paint, la técnica de salpicar las paredes con pintura. Una alternativa divertida y poco habitual para las paredes de una habitación infantil, o por que no de un adulto.

La técnica es genial no solo porque renueva totalmente los ambientes, sino porque es fácil de realizar. Nos permite alcanzar un resultado único e inimitable. No se trata de hacerlo sin ton ni son, sino de una manera que luzca agradable.

El aspecto más importante que debemos tener en cuanta a la hora de aplicar esta técnica es la consistencia de la pintura. No nos conviene que esté demasiado líquida ni demasiado espesa, ya que en ambos casos el resultado que obtengamos no va a ser agradable.

Materiales y herramientas necesarias:

• Pintura
• Variedad de cepillos: De cerdas duras, de dientes, para zapatillas etc.
• Brocha de cerdas duras
• Cinta para proteger
• Navaja pequeña
• Papel de diario
• Cartones
• Paños
• Guantes y lentes

Lo primero que debemos hacer, es proteger todos aquellos elementos de la pared que no deseemos manchar con pintura. Con la cinta podemos tapar los tomacorrientes y los marcos de puertas o ventanas. Con papel de diario y cartones taparemos el piso. Nosotros también debemos protegernos, para ello son los guantes y lentes.

Para comenzar con la técnica la pared debe tener una base de pintura anterior que puede ser reciente o un poco más antigua. En éste último caso no olvidemos de limpiarla y prepararla adecuadamente para garantizar un buen resultado final.

Comenzar con el salpicado

Tomamos uno de los cepillos, por ejemplo, el de zapatillas, lo humedecemos en agua, retiramos el excedente con papel y lo cargamos con pintura. Luego arrastramos la pequeña navaja sobre las cerdas ¡No nos apresuremos y vayamos directamente a la pared! Antes debemos practicar en una superficie de prueba, por ejemplo un cartón. Este paso es fundamental primero para ver si la técnica realmente nos gusta; y segundo, para saber si la consistencia de la pintura es adecuada.

Otra posibilidad es cargar una brocha de cerdas duras y golpear su mango contra otro elemento, cerca de la pared. Aplicaremos esta técnica desde el piso hacia arriba. Cuanto mas cerca mayor será el tamaño de las salpicaduras.
Con estas sencillas técnicas lograremos resultados realmente increíbles.

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